Artículos

palabras-de-agradecimiento-en-la-presentacion-del-libro

DISCURSO  DE AGRADECIMIENTO DE PEDRO HERNÁN PORTILLA SALAS EN LA PRESENTACIÓN DE SU LIBRO: PERÚ: ¿Democracia para la impunidad? EN EL CENTRO DE CONVENCIONES DEL GOBIERNO MUNICIPAL DEL CUSCO REALIZADO EL DÍA 02 DE DICIEMBRE DE 2016

 

SEÑOR ECONOMISTA MARIO MARTÍNEZ CALDERÓN, REPRESENTANTE DEL ALCALDE PROVINCIAL DEL CUSCO, SEÑOR DR. ENRIQUE ROSAS PARAVICINO, LAUREADO ESCRITOR CUSQUEÑO, SEÑORAS Y SEÑORES AQUÍ PRESENTES.

La primera sensación que mi naturaleza humana obliga, es agradecer infinitamente vuestra gentil presencia y de modo particular, permítanme expresar mi reconocimiento a las siguientes personalidades que han coadyuvado en el logro de este evento:

Al distinguido y laureado escritor cusqueño, don Enrique Rosas Paravicino, por su nobleza y amplitud de espíritu como persona y amigo, quien a lo largo de las investigaciones, en el proceso de la elaboración técnica y en la presentación pública, no sólo  de este ensayo, sino, de otros tantos, brindó al suscrito, su desinteresado y valioso apoyo en el feliz alumbramiento de mis obras.

Al distinguido caricaturista don César Aguilar Peña, conocido por la comunidad nacional como CH’ILLIKO; mi entrañable amigo y codepartamentano a quien me une, lazos de convergencia de ideales y acciones críticas de la realidad política peruana, estúpidamente injusta y sectaria. Precisamente esta complementación de ideales, salta a la vista en las ilustraciones de las portadas tanto de este ensayo, como de aquellos otros que tuve a bien de editar.

Al Ingeniero Edmundo Pantigozo Guillén, abnegado pionero de la cultura gráfica, por su valiosa intervención en la diagramación como en la edición nacional e internacional de mis libros.

Al destacado músico y charanguista, Don Fred Arredondo Romero, codepartametano mío, por su apoyo desinteresado en la animación de esta presentación.

Al Dr. Jorge Ramón Silva Sierra, preclaro, consecuente y dilecto amigo,  codepartamentano y compañero de promoción, siempre presente en mis preocupaciones.

Mención aparte, mi agradecimiento público a mis adoradas hermanas: Elsa Nida, Yolanda, Julia, René, Nora Grady, Edith Basilisa y Frida,  sus esposos y a toda la red familiar Portilla Salas, presentes y ausentes en esta acto de presentación, por las preocupaciones y movilizaciones que les ocasiona este su hermano en su vano oficio de escribir. Que dicho sea de paso, en nuestro país; escribir, editar, presentar al público y vender libro, resulta más trágico que la Odisea. Como esto es así, el leer y escribir, empieza colisionando con el entorno familiar, pues se cree que este oficio, es para ricos u ociosos. Concluido el manuscrito, irá al diseño gráfico, la revisión, censura, el visto bueno de los críticos en las editoras y recién se editará, nacerá el libro. Pero allí no queda, este libro, hay que presentar ante la sociedad, es algo así como los quince años de una hija o los 18 del varón; para ello hay que movilizarse: gestionar el local, imprimir: invitaciones, afiches; difundir notas prensa; concertar entrevistas radiales y televisivas; en fin, un largo y sacrificado trabajo de hormiga. Pero todo esto, no es nada para lo que se viene; vender. El libro, es una mercancía rara; codiciada por todos; pero, comprada por los libreros como mercancía indeseada y vendida por ellos, como cultura, mercancía preciada.

Dicho esto, permítanme volver al asunto y enfatizar que  vuestro acompañamiento en este acto, no sólo significa el espaldarazo a este humilde escribidor que les ofrece su trabajo, su producto, su libro; sino y sobre todo, porque ustedes, aquí presentes, con mucha honra, constituyen parte de aquel mínimo porcentaje de ciudadanos peruanos, que leen libros y se esfuerzan en asistir a estos eventos y destinar sus valiosos ingresos en la compra de un libro.

Sin duda, los aquí presentes, son parte de los silenciosos constructores de la perpetuidad cultural; gracias a ellos, a ustedes; la cultura, el arte y la ciencia avanzan. No es tan cierto, aquello que nos hacen creer, que en el Perú, “políticos” y empresarios, son los hombres cultos que trabajan incansablemente en perpetuar la cultura. ¡No! Para demostrar lo dicho, no necesitamos mucha bibliografía, ni  ejemplos de otros mundos; basta mirar de cerca al Perú de hoy, de ayer y de siempre. Nunca, hemos tenido políticos, ni empresarios cultos y honestos; sino, una caterva de vividores, ignorantes, mediocres y deshonestos, que para mantenerse y subsistir cómodamente, utilizan como emblema, una “democracia criolla” acomodada al uso privado del Estado como una hacienda privada y a sus habitantes, nos mantienen alejados de la cultura y del bienestar, hasta convertirnos en esclavos satisfechos, sumisos proveedores de fuerza de trabajo, votos y recursos (Indígenas, mestizos y criollos empobrecidos).  El Perú actual, es el resultado de esa indigna asociación: políticos-mercaderes.

Y este juicio, no es un decir, de acuerdo a investigaciones de instituciones serias, se concluye que en el Perú, 98 peruanos de cada cien, no leen libros. Lo lamentable es que dentro de los 98 porciento  de ciudadanos que no leen, están desde luego, los peruanos analfabetos que por interés secular de las elites gobernantes, no saben leer ni escribir; pero lo más repugnante, es que los políticos y empresarios, que dirigen el país, se encuentran dentro de los peruanos que no leen. Porque según ellos, leer libros, les quita tiempo; por ello, jamás compran libros, eso sí, exigen que se les regale. Si libros poseen en sus anaqueles, es para aparentar que son personas cultas.

En síntesis, esa caterva de hombres, gobiernan al país y el resultado, es el Perú actual en crisis perpetua y como proyecto nacional, da cuenta que por cerca doscientos años de vida republicana, la sociedad peruana marcha inexorablemente hacia un cataclismo histórico, cuyas remesones sociales, económicas y políticas, los estamos viviendo hoy.

Finalmente para terminar y como reflexión, me permito afirmar que para cambiar de rumbo del Perú, urge desechar sus referentes políticos y sociales criollos, históricamente  inviables y nocivas para la sociedad y sus generaciones subsecuentes.

Infinitamente por vuestra presencia en esta presentación

Cusco, 02 de diciembre de 2016.

Pedro Hernán Portilla Salas


Agradecimiento del autor